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HISTORIA
DE LA RAZA:
El
primer ejemplar de la raza se obtiene en Argentina en 1928, aunque fuer
reconocida por la FCA en 1964 y en 1973 fue reconocido por la FCI como
una raza más.
La
utilidad del Dogo Argentino es para la caza mayor, guardia, defensa,
trabajo, lazarillo, etc. , tanto da la utilidad que se le quiera dar
a esta raza, ya que el Dogo Argentino es una raza inteligente, dúctil
y altamente cualificada para cualquiera de ellas.
A pesar de todas las atrocidades que se han dicho de este hermoso animal
a través de medios de comunicación y de gente que con
sus palabras lo único que hacen es hacer daño a esta raza
y demostrar lo ineptos que son, el Dogo Argentino continua hacia adelante
incrementando su numero de seguidores. Es un perro leal, un perro que
se hace entender y que conecta rápidamente con su dueño,
un perro que adora a los niños aguantando lo indecible con estos.
Es un perro potente, valeroso, inteligente, se destaca por asociar situaciones
o momentos y esta virtud, en un animal es una gran ventaja. Ante el
peligro o en la lucha demuestra su valor, y en la casa o en la vigilancia
su coraje. Se debe tener en cuenta que al ser un perro de presa mayor
se ve enfrentado en más de una ocasión ante la muerte.
Un buen dogo jamás sé hecha atrás por temor si
no todo lo contrario más firme se pone en su posición.
El Dogo Argentino debe criarse en un ámbito familiar cálido
que le brinde la misma seguridad que el propietario del perro desea
para su familia. La mejor postura para educar a un dogo es que sea mimado
por la familia, cuidado y alimentado, todo esto lo único que
hace es que consigamos socializar a este ejemplar.
Es en el monte donde el propietario, cazador, aficionado llegan a conocer
a su ejemplar, ya que por su carácter leal puede llegar a convertirse
en el compañero insustituible. Es una raza que no suele ladrar
y si lo hace normalmente es ante situaciones de peligro.
Psíquicamente es una raza muy equilibrada, tiene un sentido de
la propiedad muy alto, considerando suyo todo lo que entra en su territorio,
casa, familia, otros perro.
La convivencia con él no es problemática solo tenemos
que saber educarle y amoldar su carácter al de la familia.
Después de lo dicho len ocasiones nos encontramos lamentablemente
ante "personas" que catalogan al Dogo Argentino como perro
poco fiable o peligrosos, aunque con esta palabras solo demuestran no
haber vivido nunca con un ejemplar de esta raza.
Actualmente no es difícil encontrarnos con ejemplares de diversas
razas que no inspiran confianza por su fiereza, pero esto no es culpa
más que del propietario, el cual no lo ha sabido educar, le ha
incitado a tener un carácter agresivo y no lo ha socializado.
Se debe tener en cuenta que un animal encadenado, enjaulado, ajeno a
cualquier actitud humana, caricia o palabra tierna esta destinada a
ser un animal insociabilizado, si a esto añadimos una mala nutrición
entonces no habrá dudas de las consecuencias. ¿Que le
pasaría a una persona en su misma situación?.
Espero
que estas palabras les sirvan a intentar conocer un poco más
a esta raza.
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STANDARD:
Según el estándar Nº 292 de la FCI de 31 de Julio
de 1973. Estándar aprobado por el Club de Criadores del Dogo
Argentino, que fue confeccionado por el creador de la raza y que debería
seguir figurando como único oficial y prescriptivo actualmente.
CRANEO: Macizo, convexo en sentido anteroposterior y transversal por
los relieves de los músculos masticadores.
CARA: Del mismo largo que el cráneo, es decir, que la línea
que une las dos apófisis orbitarias del frontal esté a
igual distancia del occipucio y del borde alveolar del maxilar superior.
Hemos separado cráneo y cara, pero ambos constituyen en su conjunto
la cabeza del Dogo, que es típica y pertenece al tipo mesocefálico
y debe tener un perfil convexo-cóncavo, es decir, el cráneo
convexo por el relieve de la inserción de los músculos
masticadores, clásico del cráneo del perro de presa tipo
masticador, y la cara u hocico ligeramente cóncava hacia arriba,
propia del perro de gran olfato; es decir, que tiene cráneo de
masticador y cara de olfativo en cuanto hay en ello una interacción
funcional: el ventear alto. Arcos cigomáticos muy separados del
cráneo, con fosa temporal amplia para la cómoda inserción
del músculo temporal, uno de los principales masticadores.
OJOS: Oscuros o color avellana. Encapotados por los párpados
de bordes negros o claros, la separación entre ellos debe ser
grande, mirada viva e inteligente, pero con marcada dureza al mismo
tiempo. Los ojos claros o párpados rojos restan puntuación.
La desigualdad de color (zarcos) es motivo de descalificación.
MAXILARES: Bien adaptados, sin prognatismo, fuertes, con dientes bien
implantados y grandes. No tiene importancia el número de molares,
siendo lo más importante la homogeneidad de las arcadas dentarias,
la carencia de caries, que no haya prognatismo ni superior ni inferior,
y en especial que los cuatro colmillos, grandes y limpios se crucen
perfectamente en la mordida al hacer presa.
NARIZ: Fuertemente pigmentada de negro, con un ligero stop en la punta,
ventanas nasales bien amplias. La nariz blanca o muy manchada de blanco
resta puntuación. Nariz partida o labio leporino es motivo de
descalificación.
OREJAS: Sobre la cima de la cabeza, erectas o semierectas, de forma
triangular, deben presentarse cortadas siempre. El jurado no debe juzgar
un Dogo con orejas largas, por lo que debe retirarlo del ring. En la
hembra pueden aceptarse las orejas recortadas un poco más largas.
El macho es preferible con las orejas un poco más cortas. El
Dogo Argentino es un perro de presa, es decir, de lucha, y en ella las
orejas largas ofrecen una presa fácil y muy dolorosa. Además
razones de estética hacen necesario el corte de orejas.
LABIOS: Bien arremangados, tirantes, de bordes libres, pigmentados de
negro. Se exige el labio corto para que, cuando el perro está
haciendo presa, puede respirar también por la comisura labial
posterior, porque si el labio es péndulo, aunque el maxilar sea
bastante largo, viene a hacer de válvula en la inspiración
y cierra la comisura de los labios, lo que impide al animal hacer una
respiración supletoria por las comisuras labiales durante la
presa, teniendo que largar por asfixia, como pasa en las razas de labios
colgantes.
OCCIPUCIO: No debe hacer relieve porque los potentes músculos
de la nuca lo borran por completo, siendo la inserción de la
cabeza y cuello en forma de arco. Se confunde con la línea curva
de la convexidad del cráneo.
CUELLO: Grueso, arqueado, esbelto, con la piel de la garganta muy gruesa,
haciendo arrugas como las del Mastín, Dogo de Burdeos, Bulldog,
y no tirante, como en el Bull Terrier. Esta elasticidad de la piel del
cuello se debe a que el tejido celular de esta parte es muy laxo, permitiendo
a la piel del cuello resbalar sobre la aponeurosis superficial, de manera
que el colmillo o la garra del adversario sólo hiere el cuero,
y cuando es un puma, por ejemplo, el que intenta sujetarlo por el cuello,
como la piel es elástica y estira mucho, le permite hacer presa
a su vez.
PECHO: Amplio, profundo, con la sensación de poseer un gran pulmón.
Visto de frente, el esternón debe rebasar hacia abajo los codos.
Siendo el Dogo Argentino un perro de trabajo y lucha es obvio destacar
la importancia de un pecho profundo y amplio por la importancia que
tiene la respiración en el perro.
ESPALDA: Alta. Muy fuerte. De grandes relieves musculares.
TÓRAX: Amplio. Visto de lado rebasa su borde inferior a los codos.
COLUMNA: Más alta en la espalda, inclinada hacia el anca en suave
pendiente. En los animales adultos, cuando el desarrollo muscular de
la espalda y del riñón es bueno, vistos de perfil parecen
sillones y presentan un canal medio a lo largo de la columna, dado por
el relieve de los músculos espinales.
MANOS: Rectas, bien aplomadas, con dedos cortos y bien nutridos. El
largo de los dedos debe guardar proporción con la mano y tener
almohadillas bien carnosas y de piel gruesa y muy áspera al tacto,
con callosidades que le permitan correr mucho por terreno áspero
y pedregoso sin lastimarse.
RIÑÓN: Bordeado por los músculos del dorso.
PIERNAS: De muslos muy musculosos, con garrón corto y dedos bien
cerrados, sin dedo aberrante. Con buena angulación, recordando
siempre que son los pilares propulsores de la velocidad y el sostén
en la lucha cuerpo a cuerpo, por lo que nunca será demasiado
insistir en la fortaleza de los músculos del muslo. El dedo aberrante,
tan fácil de hacer desaparecer en los primeros meses, resta puntuación
como carácter recesivo hacia el Montaña de los Pirineos,
pero no es motivo de descalificación.
COLA: Larga y gruesa, pero sin sobrepasar los corvejones, llevada naturalmente
caída. Durante la lucha la mantiene levantada, en un continuo
movimiento lateral, como cuando hace fiesta al amo. Debe tenerse muy
presente que la cola constituye una gran ayuda, tanto en el cambio de
dirección a la carrera, en que actúa a la manera de timón
en acción compensadora, como en la lucha, donde hace de sostén
y punto de apoyo, colaborando en el trabajo de los cuartos traseros.
PESO: De 40 a 45 Kilos.
ALTURA: De 60 a 65 centímetros. Tanto en la altura como en el
peso, el juez debe ser inflexible, pues siendo el Dogo un perro de lucha,
entre las razas de caza mayor, la disminución en el tamaño
le resta eficacia. Debe ser descalificado todo Dogo adulto, sea macho
o hembra, que tenga menos de 60 centímetros de alzada, prefiriéndose,
entre varios ejemplares buenos, el de mayor alzada. El creador de la
raza ha enseñado que el Dogo Argentino es un normotipo y dentro
de ello un macrotálico. Es decir, que debe existir una armonía
en la proporción que, bajo el punto de vista funcional, es eurritmia,
o sea normal, correlación orgánica que se traduce por
una mayor talla y peso, sin llegar por supuesto, al gigantismo.
MANTO: Completamente blanco. Toda mancha de cualquier color debe descalificarse
como carácter atávico. Los blancos con la piel muy pigmentada
de negro deben considerarse como ejemplares no aptos para la cría
por el carácter recesivo que muestran y que puede entrar a ser
predominante en los hijos si se aparean con otros ejemplares que tengan
en potencia dicho defecto. Las manchas pequeñas en la cabeza
no son motivo de descalificación, pero entre dos ejemplares similares
debe preferirse el que sea completamente blanco. En cambio, toda mancha
en el cuerpo debe ser motivo de descalificación.
MOTIVOS DE DESCALIFICACIÓN: Ojos albinos, manchas en el cuerpo,
pelo largo, nariz blanca o muy manchada de blanco, prognatismo, retrognatismo,
labio colgante, cabeza de lebrel, altura en la cruz inferior a 60cm.,
más de una mancha en la cabeza y cualquier desproporción
física. El espolón, en cambio, solo está penalizado.
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